Auténticas falsificaciones

La lista de las falsificaciones es interminable, réplicas exactas a los originales que forman parte de un negocio ilegal que mueve 24.000 millones de euros al año

Todo puede ser copiado: ropa, relojes, bolsos, productos de mecánica, CDs, DVDs, juguetes, medicamentos, tabaco y hasta coches. Productos que se venden en mercadillos y bajo el amparo de todo a un euro pero cuyas mayores ventas se producen en los chalet "almacén" que operan como oficinas de compra-venta.

Muchos consumidores de piratería puede que no calibren los riesgos de este tipo de mercado. Sobra decir que comprar una camiseta falsa o un reloj falso no supone mayor perjuicio que las graves pérdidas económicas para la marca original, pero existen otros peligros que no deben pasar desapercibidos.

Por ejemplo en China murieron más de 192.000 personas, entre ellos bebés, en el año 2001 por ingerir medicamentos y leche en polvo falsos o que el tabaco falsificado que se comercializa lleva ceniza, excluyendo los productos ya de por sí altamente perjudiciales que contiene el tabaco legal.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada diez medicamentos que se comercializa en el mundo es falso. En China, Tailandia o Camboya los productos más fabricados son los antibióticos y los que se utilizan para curar enfermedades como el SIDA, la tuberculosis o el paludismo. Antibióticos, estos, no homologados y por tanto sumamente peligrosos. En occidente, los medicamentos falsos más vendidos son los llamados potenciadores sexuales, y entre ellos la estrella es la viagra.

Los juguetes falsos, al no pasar controles de calidad, suponen un peligro para los niños, algunos juguetes contienen pelos de animal en su interior, otros llevan componentes tóxicos o son de material inflamable.

En coches, por ejemplo, el modelo Chery de QQ fabricado en China es asombrosamente similar al Chevrolet Matiz, salvo, eso sí, en el precio pues cuesta 2.000 euros menos.

Chery de QQ

España se ha convertido en todo un paraíso para este tipo de negocio pues los consumidores no ven mal estos productos como sí ocurre en otros países como Francia donde existen multas para los compradores que consuman estos productos. Las principales vías de entrada de la mercancía falsificada son los puertos de la Comunidad Valenciana si los productos vienen de Asia y los puertos de Andalucía si son de origen africano. Réplicas que van a parar a lugares como el polígono Cobo Calleja, en las afueras de Madrid, desde donde se distribuyen al resto de Europa.

El precio ínfimo de las réplicas en comparación con los originales ha originado múltiples debates en diversos sectores como por ejemplo el discográfico. Debates espinosos que suscitan cada día nuevas polémicas.

En relación a los artículos de lujo, los más demandados son los bolsos Louis Vuitton y los relojes Cartier, aunque la ropa deportiva de marcas como Nike y Adidas son también muy requeridos por los consumidores.

falsificación

 

Según el sociólogo Amando de Miguel el falso lujo atrae tanto porque a la gente le produce una enorme satisfacción llevar encima una marca, aunque sea falsa. Y es que lo cierto es que nos vemos envueltos en una sociedad en la que la moda de la marca pega con fuerza. Pero querer aparentar no es nada nuevo, de hecho, en la antigua Roma los fenicios falsificaban los prestigiosos cuencos de plata egipcios.

Y sorprendentemente, el lujo de pega ha conquistado incluso a aquellos que podrían permitirse los originales. Ejemplo de ello es la galería de arte Pitti de Milán que ofrece réplicas más que exactas a todo aquel que las pueda comprar, eso sí, con el certificado de no autenticidad para ubicarse dentro del marco legal. Allí el sultán de Brunei compró 70 cuadros para decorar su palacio, pero no ha sido el único, personalidades tan relevantes como Sofía Loren o Frank Sinatra también pasaron alguna vez por la galería Pitti.

 

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